Deambulando en la red a eso de la hora de las brujas sentí que el toque divino llegaba a mi pantalla: “Remedio divino contra la influenza”, resulta que los curitas van a servir vino fortificado con extra alcohol para brinda una mejor protección contra el virus H1N1.
Esta medida fuera de ser ridícula me suena a patadas de ahogado para atraer clientes, perdón feligreses a esta iglesia. Aunque el concepto suena interesante me pone a cavilar y hacer un análisis:
¿Los borrachos no se enferman?, luego entonces la borrachera es buena pero la iglesia la condena ya que el alcohol según la biblia corrompe el alma, aparte de que muy alcoholizado te hace perder la razón y hacer cosas insospechadas como dialogar acaloradamente con la autoridad al ver que el “chupi-metro” no marca correctamente la cantidad de copitas que tomaste antes de tomar tu vehiculo o hasta repartir poemas a las damiselas, entre otras cosas.
De saber que el alcohol es la fuente de esperanza contra la influenza veremos muchos devotos de la misma cantando al unísono: “…del cielo cayo una caguama, era Carta Blanca, era Carta Blanca…”
Me pregunto también, ¿la iglesia cambiara el agua bendita por alguna otra bebida fortificada como el vodka, whiskey u otro agente salvador-etílico de la humanidad?
Se los dejo a su consideración, salud!!

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